El aceite de oliva puede ser un atractivo turístico

Las almazaras, caserías, haciendas, cortijos y molinos de aceite le han dado un nuevo significado a la Provincia de Jaén, un lugar rural del olivar. Al estar abiertas al público le aportan un atractivo turístico a todos los interesados en el fascinante mundo del aceite de oliva. Gran parte de las 300 Almazaras que se distribuyen a lo largo de la geografía provincial, han servido también para dar inicio a un tipo de arquitectura rural que se liga íntimamente al paisaje natural, así como a un sistema de explotación agrícola que data de siglos atrás y comienza a aumentar en popularidad.

Herramientas de prensa de viga o los molinos de piedra cónica de granito han abierto el paso para las fábricas modernas de aceite, que tienen una mayor molturación y diferentes mecanismos que garantizan la calidad máxima del aceite de oliva. Las antiguas almazaras aportan un sabor añejo y artesano que despierta la curiosidad en los turistas, así como la presentación de está fabricación antigua con las más novedosas e industriales que muestran en un solo espacio el paso del tiempo y la evolución en la fabricación del aceite de oliva. El aceite de oliva se ha convertido en uno de los ingredientes más importantes dentro de la cocina.

El cortijo de Mahoma en Bedmar, El Madroño en Martos y el Tobazo en Alcaudete son algunos de los sitios representativos de la arquitectura agrícola que se vincula al Olivar. Todas estas instalaciones están dentro de grandes fincas de olivos, totalmente acondicionadas para la visita de los turistas, que aumenta todos los años. No solo está arquitectura del olivar despierta el interés turístico, sino que la inmensidad del mar de olivos de Jaen todos con una singularidad y antigüedad, dimensiones e historias han despertado un interés único diferente para quienes buscan una aventura totalmente nueva.

Además de estas instalaciones también puedes disfrutar de museos y eventos como exposiciones y ferias especialmente diseñados para los amantes del aceite de oliva. Existe una amplia demanda de visitas a las almazaras, cortijos y otros elementos que forman está arquitectura típica, así como los singulares viajes a olivos de belleza única que despierta el interés de muchos. Gracias a estas nuevas actividades se puede ver un incremento económico, social y cultural no planificado que beneficia a las comunidades adyacentes. Toda está aventura se complementa con los restaurantes, alojamientos y comercios relacionados con el aceite de oliva.

Existen algunas empresas turísticas que se han enfocado en promocionar y patrocinar nuevos paquetes de expedición en la Provincia de Jaén, dando a conocer un destino de vital importancia para la producción del aceite de oliva, así como un interés turístico más nuevo. Esta provincia, según los últimos datos ha presentado un total de 589 restaurantes y puestos de comida. Sirve como impulsor de empleos para todos los habitantes de la zona, así como de las cercanías, manteniendo a las localidades cubiertas a nivel económico durante todas las temporadas en las que se planifican dichos viajes.

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